Se termina tu contrato de alquiler: qué revisar antes de renovar o irte
El vencimiento es el mejor momento para ordenar la relación con el propietario: revisá estos puntos con tiempo.
1. Releé el contrato
Buscá las cláusulas sobre fecha de vencimiento, renovación, rescisión anticipada, preaviso y penalidades. Desde el DNU 70/2023 casi todo se puede pactar libremente, así que lo que cuenta es lo que firmaste, no lo que "siempre se hizo".
2. Definí si renovás o te vas
- Pedí por escrito, con anticipación, las condiciones de renovación: nuevo valor, índice y frecuencia de ajuste, plazo.
- Compará con el mercado: mirá alquileres similares en tu zona antes de aceptar un aumento grande.
- Si no renovás, avisá en el plazo que marque el contrato y dejá constancia (carta documento o mail con confirmación, según lo que el contrato admita).
3. Cuidá el depósito de garantía
Guardá el contrato y los comprobantes del depósito. Al devolver el inmueble, acordá cómo se calcula la devolución: si se actualiza por algún índice o se devuelve el valor nominal. Si el contrato no lo aclara, conviene definirlo por escrito.
4. Dejá todo documentado al entregar el inmueble
- Sacá fotos de todos los ambientes el día de la entrega.
- Pedí un acta o constancia firmada del estado y de la entrega de llaves.
- Compará con el inventario o las fotos del inicio, si las hay.
5. Cerrá las deudas y los servicios
- Expensas, ABL o impuestos municipales, luz, gas, agua e internet: pedí los comprobantes de pago al día.
- Pasá los servicios a nombre del propietario o dalos de baja, según corresponda.
- Guardá los comprobantes un tiempo razonable.
6. Si hay un desacuerdo
Intentá resolverlo por escrito y con pruebas. Si no hay acuerdo, existen instancias de mediación y asesoramiento gratuito en muchas jurisdicciones; consultá con un abogado o con la oficina de defensa del consumidor de tu ciudad.
Si vas a renovar con ajuste, usá la calculadora de alquiler para estimar cuánto vas a pagar.
Información general y orientativa, actualizada a octubre de 2026. No reemplaza el asesoramiento de un profesional: las normas y los criterios judiciales cambian.